(Se puede difundir)

LA LIBERTAD ESENCIAL SE ALCANZA CUANDO LA MENTE PURIFICADA ESCUCHA EL MENSAJE EVOLUTIVO DEL COSMOS.

   Nos maravilla mirar al cielo estrellado en una noche clara y sin la influencia de la contaminación acústica y luminosa de las ciudades, tal y como ocurre en la alta mar oceánica y en los cielos que cubren tierras extensivamente deshabitadas. Todo brilla allí con ardor; son numerosísimos los puntos luminosos. Casi recubren sin dejar hueco el horizonte celeste. Nos sentimos así embargados en aquella infinitud por una Libertad Esencial, que nos llama desde más allá de las limitaciones terrestres.

   La Libertad Esencial no es la que cuentan los líderes revolucionarios para seducir a las masas, ya que lo que pretenden es alcanzar así ellos sus objetivos personales de poder. Tampoco es la que nos repiten una y otra vez los políticos, ya establecidos, para acallar al Pueblo con el falso espejismo de una clase de libertad condicionada. Es la que ellos mismos legislan, junto con coacciones a quienes las infrinjan, pero que les permite así permanecer a aquéllos en el poder.

   Casi todos los homínidos cambian libertad por estabilidad, vale más la seguridad, aunque todo sea siempre más y más de lo mismo. El Pueblo está también cansado, se han hecho ya demasiadas revoluciones, que el tiempo ha esterilizado. Prefiere refugiarse dentro de círculos límite de costumbres aceptadas, aunque se pierdan libertades. ¡Necesitamos un pensamiento nuevo que sea transgresor de lo existente para alcanzar la Libertad Esencial!

Los pies apoyados en la Tierra…

Los brazos alzados al Cielo…

La búsqueda del pensamiento nuevo

   Puntualizo que lo que comunico no es una improvisación propia adaptada a los momentos actuales de Derrumbamiento Socioeconómico y de pandemia del virus Sars-Cov-2, pues en 1.986 supe, gracias a mis investigaciones en el campo económico, que vendrían tiempos económicamente difíciles en la primera mitad del S.XXI, que podrían estar asociados a una guerra mundial nuclear y bacteriológica. Ha sido solo un preámbulo la crisis económica y social del 2.008.

   Siendo así, desde hace más de 35 años he pretendido elaborar un pensamiento nuevo, que permitiera emerger a la Humanidad después de su derrumbamiento. Dicho pensamiento lo he ido transmitiendo mediante libros, conferencias, mi página Web y con su enseñanza en la Universidad. Su fundamento original es el “Alfabeto del Pensamiento” (AP), que citaremos posteriormente.

   Te sugiero que no leas ni el artículo ni el libro del Cuadro 1 según el procedimiento racional de acumulación de información. Hay que fluir y si algo concreto no se entiende se sigue leyendo, pues lo esencial es la globalidad del mismo.

   El fundamento original completo del AP, no obstante, está en el libro de 510 páginas “Alfabeto del Pensamiento y Cosmosociedad” (APyCS), cuya portada se muestra en el Cuadro 1 y que aparece con descarga gratuita en la página Web: www.cosmosociedad.es . Aquí se encuentra también este artículo pinchando en Blog Cosmosociedad.

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Cuadro 1. LIBRO ALFABETO DEL PENSAMIENTO Y COSMOSOCIEDAD.

   Si te vas abriendo entonces cada vez más a la inteligencia caótica subyacente en el artículo, la lectura será entonces sencilla y estimulante. De hecho, la elaboración de nuestro pensamiento tiene un origen caótico, como se ve en el Cuadro 2. Además, antes de que se adopte una decisión, 6 segundos antes lo ha hecho el cerebro.

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Cuadro 2. Origen caótico del pensamiento humano.

El camino evolutivo

   Sabemos que con anterioridad a nosotros, el “Homo sapiens”, han existido otros homínidos anteriores, que han desaparecido dando lugar a los siguientes en la evolución. Los distintos grupos étnicos aparecen en diversos lugares de la Tierra y desaparecen con aparente sincronicidad. En el Cuadro 3 representamos la evolución humana, pero ¿sabemos hacía donde se dirige el “Homo sapiens”?

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Cuadro 3. El camino evolutivo.

   Estamos hechos de polvo estelar procedente de estrellas extintas, que ha sido animado por el mismo hálito del Cosmos para generar la vida. En nosotros está pues el material del Cielo con la Energía, Inteligencia y Amor Cósmicos. Tenemos que recuperar nuestra verdadera naturaleza. Para ello, seguiremos el contenido del siguiente Índice:

ÍNDICE

1. LA DESVIACIÓN EVOLUTIVA HUMANA.

2. LA NATURALEZA DEL YO QUE CREEMOS SER ES LA QUE GENERA LA DECADENCIA HUMANA.

2.1. Yo que creo ser y con el que me identifico

2.2. Todo lo demás que no soy yo es no-yo para mí

2.3. Yo que realmente se es

2.4. ¿Cómo vibran yo y yo?

2.5. Los personajes que crea yo como ideales suyos

3. El ALFABETO DEL PENSAMIENTO ES EL PRINCIPO GENERADOR DEL UNIVERSO.

3.1. Presentación breve y sencilla del Alfabeto del Pensamiento

3.2. El conjunto de los 22 pensamientos alfabéticos

3.3. Algunas manifestaciones del AP

4. COSMOS ORIGINAL CELESTE FRENTE A COSMOS TERRESTRE ENCARNADO.

5. EL MENSAJE DE LOS REVOLUCIONARIOS Y DE LOS TRANSGRESORES NOS ALEJA DE LA LIBERTAD ESENCIAL.

5.1. La mentira del líder revolucionario

5.2. Promesa y fracaso del transgresor

6. LA PURIFICACIÓN DE LA MENTE PARA ESCUCHAR EL MENSAJE CÓSMICO DE EVOLUCIÓN.

6.1. Amor a la Verdad y Discernimiento en la Purificación

6.2. La vía de liberación

6.3. La verdadera libertad personal: “yo soy yo”

6.4. Los virus y la Purificación de la Mente

7. REPRESENTACIONES DE LA LIBERTAD ESENCIAL.

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1. LA DESVIACIÓN EVOLUTIVA HUMANA.

   El encuentro con la Libertad Esencial no se alcanza, sin más, a partir de la situación actual de la Mente Colectiva de esta humanidad. Se necesita Purificación de la Mente (PM), que se genera mediante la Revolución en la Conciencia (RC) desde el pensamiento nuevo que emana del Alfabeto del Pensamiento (AP), como se ve en el Cuadro 4.

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Cuadro 4. En la Cosmosociedad se alcanza la Libertad Esencial.

La decadencia humana

   Es un fenómeno generalmente admitido, que esta humanidad se encuentra en fase de decadencia exponencial en la actualidad; prácticamente se está suicidando en muchos ámbitos. El “Homo sapiens” camina sin saber a dónde va; está desconectado del Cielo y de la Tierra.

   La imagen más significativa del desvío evolutivo humano, que no es de ahora, la señala Miguel Ángel, que pinta al dedo humano desviado del dedo creador. No podemos caminar de lado, hay que mirar de frente al Cielo para corregir nuestro destino de especie humana. Todo ello, lo hemos representado en el Cuadro 5.

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Cuadro 5. Crece exponencialmente en la actualidad la decadencia humana.

Hay que emerger de esta Sociedad de Consumo (SC) a la Cosmosociedad (CS)

   Según W.W.Rostow nos encontramos en la 5ª Etapa Económica Histórica de la Humanidad, conocida como “Sociedad de Alto Consumo en Masa”, que ha llegado a una situación generalizada destructiva. Para emerger es imprescindible generar una nueva perspectiva del pensamiento que nos guíe en el tránsito a la siguiente 6ª etapa histórica, que denomino Cosmosociedad.

   La Cosmosociedad no es una sociedad nueva ni renovada de la actual, sino que es vivir la experiencia a la que aspiramos desde el fondo de nosotros mismos, como expresión de los sentimientos profundos de nuestra especie humana. Es a lo que de verdad estamos realmente aspirando, es lo que estamos buscando, que hace eclosión desde lo profundo de la vida.

  La rechazamos también, porque creemos que no se puede alcanzar. Éste es el momento histórico para lograrlo y colmar así nuestras aspiraciones a una vida distinta.

2. LA NATURALEZA DEL YO QUE CREEMOS SER ES LA QUE GENERA LA DECADENCIA HUMANA.

   Para que seamos humanos trascendentes, que miran “más allá de…” es para lo que el Cosmos en conjunción con la Tierra nos ha creado. Dicho mensaje lo está tergiversando esta humanidad, sobre todo, porque a lo largo de su evolución desviada ha generado un yo en sus homínidos que está falseando su identidad cósmica. Las fuerzas generadoras celestes, siempre presentes, actúan pues sobre aquel yo, ya desviado, empujándolo aún más, por tanto, por su camino divergente.

   Utiliza a su manera el yo el mensaje celeste, corrompiéndose la evolución humana. Aún peor se “diviniza” el homínido, pues siente la influencia cósmica, aunque desviada, y cree entonces erróneamente que su camino es el verdadero. Esto le ensoberbece “ahuyentando” así su gran complejo de inferioridad existencial; pero generando también su decadencia vital.

   Para alcanzar la Libertad Esencial se necesita conocer las cadenas de las que hay que desprenderse. Tienes que ser tú mismo, libre de ataduras. Veamos las cadenas del yo que creemos ser y con el que nos identificamos:

2.1. Yo que creo ser y con el que me identifico

   Si te pregunto: ¿estás leyendo este mensaje? Tú te dirás que sí, pero date cuenta, que de una manera muy sutil sientes además una referencia personal en tu mente, a la que tú llamas yo, de modo que tú puedes decir: “yo soy el lector”. ¡Repítelo y mira bien a ese yo que siempre aparece!

   Si te pregunto ahora: ¿sabes español? nuevamente te dirás que sí, manifestándose el mismo yo. Tú mismo puedes también decirte: “yo soy hispano” o “yo soy terrestre”. En todos los casos aparece el mismo yo relativo, con el que te identificas en las relaciones que vives. Es inmaterial el yo, aunque absurdamente se diga a sí mismo: “éste es mi cuerpo”.

   Puedes también decir: “yo soy joven”, “yo tengo un libro”, “yo hago este trabajo” o lo que se quiera. En estos casos y en los anteriores aparece siempre este yo, en el que se refleja la percepción de ser, tener o hacer algo. Ya ves que el yo, que crees ser, es relativo; sirve para tus relaciones con cualquier circunstancia. ¡Solamente para esa función auxiliar ha sido creado por la vida y no para abducir el cuerpo y adueñarse de él!

   Mira bien ese yo una y otra vez, hasta que quede plenamente destacado en tu mirada interna, como se destaca en el Cuadro 6. Te insisto tanto porque la naturaleza de este yo y del pensamiento que elabora son los causantes del deterioro humano, lo que incapacita aún más a las células para asimilar el mensaje evolutivo de los virus.

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Cuadro 6. El yo que creemos ser y el yo que es.

2.2. Todo lo demás que no soy yo es no-yo para mi

   Tenemos que distinguir ahora el yo de la circunstancia que vive, que la ve como algo externo que no es yo. Puedes decir ahora lo siguiente: “yo tengo un libro”, “yo estoy en mi cuarto”, “yo quiero agua”, etc. En todos estos casos crees que es exterior a yo: libro, cuarto y agua. Son todos para ti diferentes a yo y por eso los llamamos no-yo.

   En el Universo de Objetos está efectivamente separado tu cuerpo, con el que yo se identifica, de los siguientes no-yo: “libro”, “cuarto” y “agua”. En cambio, en tu mirada interna, que es donde realmente los ves, todos: yo, “cuerpo”, “libro”, “cuarto”, etc. son contenidos de tu única mente.

   Aunque tu cuerpo y los objetos se encuentran en posiciones diferentes en el Universo de Objetos, realmente están en tu única mente para ti. Cuando le dices entonces a una persona “yo te quiero”, las representaciones mentales de yo y de la persona se unen en tu mente y en tu cerebro y experimentas felicidad. Si dices “yo te odio” sentirás malestar, debido a la desintegración en tu propia mente de tu yo y del yo en ti de esa persona. El amor al prójimo es pues también una recomendación de equilibrio psíquico.

2.3. Yo que realmente se es

   El yo que crees ser va suministrando los materiales para construir todas las redes mentales con aceptaciones, rechazos, valoraciones, etc. Se identifica además con todas sus experiencias y tú te sientes entonces encadenado.

   Quieres ser libre, pero ha sido el yo que crees ser el que ha ido creando las cadenas. Su naturaleza es el encadenamiento, por eso yo nunca podrá ser libre, ¡no hagas revoluciones inútiles! ¿Quién se es realmente? Se es yo, que vimos en el Cuadro 6 y que nace luminoso al desaparecer yo.

   Si el yo que tú crees ser quisiera cruzar un torrente saltando entre sus piedras, lo más normal es que te caigas. ¿Qué es lo que harás entonces? pues no pensar en nada, ser pura atención y saltar. Date cuenta de que en este caso tu yo ha desaparecido y que ha emergido un yo interno libre de condicionamientos, que estaba velado, y que es el que realmente hizo los saltos. Si tú se lo cuentas a alguien le dirás tal vez esta mentira: “…yo crucé un torrente saltando entre las piedras sin caerme…”.

2.4. ¿Cómo vibran yo y yo?

   Observa, en atención, y ve cómo varían tus vibraciones mentales internas al ir pronunciando las sucesivas frases siguientes:
- yo soy habitante del planeta Tierra (Hay identificación de yo).

- yo soy habitante del planeta (Comienza la desidentificación).

- yo soy habitante (Continua la desidentificación).

- yo soy (Aparece libertad).

yo (Brota una vibración neta incondicionada).

yo soy (Se mira en libertad).

yo soy habitante del planeta Tierra (Manifestación libre de yo).

Las sombras ocultan a yo y se transforma en yo encadenado.

La verdad es: YO soy yo. Le dice Yahvé a Moisés: Yo soy el que soy.

   Ves profundizando tú en ti mismo y comprueba que yo es pura energía-amor- inteligencia, como el Sol radiante. Es libre y sin miedos; no se une a la circunstancia, sino que la contempla en atención como algo externo a sí.

2.5. Los personajes que crea yo

   Así como el novelista funde en una trama a los personajes de su obra, que son versiones psicológicas de sí mismo, el yo, que hemos visto anteriormente, hace algo similar. Convierte su vida en un teatro, en el que el yo genera personajes de sí mismo, con los que se identifica además. Comienza así su dimensión personal a desviarse de la propia vida.

¿Cómo genera yo sus personajes?

   Si, por ejemplo, tengo idea de ser “poca cosa” y mi ideal es “ser muy importante”, produciéndome esto desazón, gran parte de mis pensamientos objetivos y de mis actividades de relación irán dirigidos a ser muy importante para poder ser “feliz” eliminando mi desazón.

   Todo ello se vive de forma compulsiva e incluso agresiva, si la actitud de alguien nos recuerda que somos “poca cosa”. Se crea así dentro de nosotros un personaje efectivo, diferente de yo, pero al que éste le dedica su vida y con el que además se identifica diciéndose: “yo soy poca cosa”.

   Mira muy bien la generación de personajes por tu yo, porque estoy seguro de que es fuente de grandes desdichas. Llenamos así la mente de múltiples contenidos, a los que llamamos personajes, que nos impiden sentir, pensar y amar con independencia de ellos; nos convertimos en un guion teatral.

   Si la idea de una circunstancia está encadenada con reacción de cólera, cuando aparezca dicha circunstancia, yo se identificará con ser colérico. Posteriormente el yo creará el siguiente personaje: “yo soy colérico”. Este modo de pensar es prácticamente compulsivo.

   Todos los personajes se generan análogamente y funcionan como una sombra, que obscurece a yo que realmente se es. Además el yo se identifica con el personaje y le deja “vía libre” cuando aparece la circunstancia, como en el caso de la cólera que no le es posible “aguantarse” porque es colérico.

   La influencia de los personajes es muy diversa, pues suelen estar relacionados entre sí, de forma que si se activa uno también lo hace el otro. Además en los personajes anidan sentimientos de valoración, unión o aceptación variables. El entramado es, por tanto, muy complejo y está muy estructurado, por lo que piensa y actúa con independencia del yo.

  Aquella estructura es como un gran fractal regido por la autosemejanza, en la que todos los personajes son yo y en yo son todos los personajes. Su aspecto sería análogo al fractal del Conjunto Matemático de Mandelbrot. ¡Se es infinitésimamente libre! ¡Que el yo no se afane en serlo porque es imposible sin desidentificarse de sus personajes!

El personaje del niño

   El personaje del niño determina muy especialmente a todos los demás. Cuando el niño es muy pequeño, sus educadores le aceptan tal y como es; pero cuando empieza aquél a querer manifestar su yo, el educador no le corresponde con su yo, porque no lo vive, sino que le va imponiendo la estructura de comportamiento de su propio yo, con el que sí vive. Esto se transmite además generacionalmente como una desviación original.

   El niño entonces empieza a desconectarse de su fondo vital, por el que fluye su potencial de energía-amor-inteligencia, quedándose en situación de angustia larvada. Finalmente se adapta, de una manera falseada, a las condiciones del yo de su educador.

   Puede así sobrevivir y huir de la angustia y del abandono en los que siente que vive. Se va creando así el personaje del niño, que condicionará sobremanera al yo del nativo adulto. Un ejemplo ilustrativo en la pantalla es la relación entre el trineo “Rosebud” y el “Ciudadano Kane”.

   Cuando el niño se abre plenamente a la Dimensión Social, se le imponen los personajes sociales admitidos. Para ocultar falsamente el personaje del niño su pequeñez insatisfecha, querrá alcanzar el homínido adulto las mayores cotas sociales, como ser: artista, político, etc.

   La popularidad y el reconocimiento del público le compensan entonces del afecto incondicional que no tuvo cuando era niño. En el caso contrario, puede llegar a ser el adulto extremadamente cruel consigo mismo y con los demás. Observemos que tras el lenguaje de los políticos, suele haber un niño insatisfecho del poder y de la afectividad que no tuvo en la infancia.

   Está claro que la afectividad de los padres al hijo y la visión del mundo que le ofrecen influyen en los ideales que nutren a todos los personajes que crecen con el niño. Más que recetas mentales, que el niño comprueba que están falseadas, los educadores tienen que transmitirle la búsqueda de lo verdadero, ejercitando el Discernimiento con él mediante ejemplos.

   Existe paralelismo somático entre los personajes y la mielinización del lóbulo prefrontal del cerebro. Ésta tiene lugar desde la infancia hasta la adolescencia tardía, pues se “rigidiza” aquella parte del cerebro, constituyéndose así en algo estructural de la vida.

La verdadera crisis de esta humanidad es de afectividad.

3. El ALFABETO DEL PENSAMIENTO ES EL PRICIPIO GENERADOR DEL UNIVERSO.

   Lo que pretendemos, no es otro cambio más, sino una Humanidad substancialmente nueva. Para ello, dejamos a un lado las doctrinas e ideologías conocidas y encontramos la fuente más original posible.

3.1. Presentación breve y sencilla del Alfabeto del Pensamiento

   Nos preguntamos, por tanto, inicialmente: “¿Puede existir el Alfabeto del Pensamiento?” lo que contestamos afirmativamente en el Cuadro 7.

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Cuadro 7. El AP puede existir.

Generación del AP (quien no tenga facilidad matemática puede saltárselo)

   Si existe el AP tiene que estar manifiesto de manera única por doquier en todo lo existente. Eso ocurre con la figura circular presente en las formas y movimientos de los cuerpos celestes. Todas ellas tienen en común algo mágico, que se oculta, que es el número π. En el Cuadro 8 representamos la figura abstracta que es el círculo y extraemos al número π que lo anima.

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Cuadro 8. La circunferencia, su división en 22 arcos y el número π.

   Los 21 segmentos racionales de los diámetros más uno irracional, que representa la parte irracional del número π, se llevan sobre la circunferencia, como aparece en el Cuadro 9. Los 22 arcos representados sobre ésta vibran en 22 vibraciones esenciales, que encarnan en 22 pensamientos alfabéticos generadores últimos del pensamiento humano. Estos se manifiestan mediante 22 palabras sonoras, que veremos en el Cuadro 10.

Analogías que presenta el AP

   Para hacerse una idea del Alfabeto del Pensamiento, se le compara con la Música, teniendo en cuenta que la realidad de las notas musicales son las vibraciones en la mente que generan los instrumentos al tratar de entonarlas. Dicha comparación aparece expresada en el Cuadro 9.

   Es también equivalente a lo que Juan en su Evangelio llama Verbo o Palabra: Juan 1-1, “Al principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios. Todas las cosas fueron hechas por Él...; 1-14…Y el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros…; seguidamente se refiere ya en exclusiva a Jesús de Nazaret.

   Pues bien, como hemos dicho, AP es equivalente a Verbo o Palabra, “se hizo carne” lo es a las vibraciones esenciales y “habitó entre nosotros” lo es a pensamientos alfabéticos. Así pues, lo que en cierta manera estamos haciendo es ir “más allá del” discurso de Juan.

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Cuadro 9. Los 22 arcos vibrantes del AP.

La realidad que es el AP

   Creamos pues una imagen comparativa del Alfabeto del Pensamiento diciendo que es como un “Instrumento Musical Circular”, cuyas 22 vibraciones esenciales se manifiestan finalmente en las vibraciones mentales al pronunciar las 22 palabras sonoras de Ideal 1 a Perséfone 22, que es el nombre apropiado para el arco 22 circular irracional. Se agrupan en 4 Dimensiones: Personal (1-7), Social (8-14), Cósmica (15-21) y Absoluta (22), como se ve en el Cuadro 10.

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Cuadro 10. Los 22 pensamientos alfabéticos.

   Como se explica en el Cuadro 11 todo lo dicho presenta analogía con la Teoría Física de Supercuerdas, que también supone la existencia de unas cuerdas, que al vibrar van generando todo lo existente. Esto lo pude comprobar en un documental científico, que se cita en la parte inferior del Cuadro 11.

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Cuadro 11. La teoría de Supercuerdas y el AP.

3.2. El conjunto de los 22 pensamientos alfabéticos

   El Alfabeto del Pensamiento es pues análogo a un Instrumento Musical Circular que “emite” 22 “notas” o 22 vibraciones esenciales que encarnan en 22 pensamientos alfabéticos (pa). Se genera así todo lo existente y el pensamiento humano; se manifiestan en 22 palabras sonoras: Ideal.1, …Perséfone 22.

   Cuando, por ejemplo, se pronuncia la palabra “Ideal” brota una vibración mental que se corresponde con el pensamiento alfabético “Ideal.1”. Esto es análogo a entonar la nota “fa”, porque también brota en la mente la vibración musical “fa”. Ésta es la verdadera nota musical, no la palabra escrita fa.

   Recuerda que las 22 palabras sonoras, análogamente a la música, no son los 22 pensamientos alfabéticos; estos lo son las vibraciones mentales al pronunciarlas, que proceden de las 22 vibraciones esenciales del AP.

   Los 22 pa producen todos los pensamientos sinónimos y derivados en las diversas culturas. Las palabras también son diferentes en cada idioma, pero expresan los mismos pensamientos. Por ejemplo, el pa "Enlace.3" en español es equivalente al at "Link.3" en inglés.

   Cuando se pronuncian las palabras, las vibraciones sonoras son diferentes, pero tanto hispanos como británicos experimentarán la misma vibración en su mente. Este es el caso de todas las palabras en todos los idiomas, como home, Haus, maison, dom, etc. El conjunto de los 22 pa aparece a continuación:

LOS 7 PENSAMIENTOS ALFABÉTICOS PERSONALES

“Ideal.1” e “Idea.2”

“Enlace.3” y “Verificación.4”

“Unión.5” y “Estabilización.6”

“Atención.7”

LOS 7 PENSAMIENTOS ALFABÉTICOS SOCIALES

“Avance.8” y “Límite.9”

“Involución.10” y “Evolución.11”

“Retroacción.12” y “Desintegración.13”

“Purificación.14”

LOS 7 PENSAMIENTOS ALFABÉTICOS CÓSMICOS

“Eclosión.15” y”Transubstanciación.16”

“Comunión.17” y “Desprendimiento.18”

“Individuación.19” y “Resurrección.20”

“ Consumación.21”

EL PENSAMIENTO ALFABÉTICO ABSOLUTO

“Perséfone.22-0"

2.3. Algunas manifestaciones del AP

El AP se muestra cuando se quiere aprender a bailar la salsa

   Aunque el AP se manifiesta en todo lo existente, mostramos ahora un ejemplo muy sencillo para mayor comprensión del lector. Vemos en los dos Cuadros siguientes cómo aparece el AP cuando nuestro ideal es algo tan sencillo como aprender a bailar la salsa.

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Cuadro 12. El AP si el ideal es aprender a bailar la salsa.

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Cuadro 13. Continuación del anterior.

Ahora es el caso de la formación de la pareja humana.

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Cuadro 14. El AP en la pareja humana.

Finalmente vemos el AP en la aparición de etapas culturales.

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Cuadro 15. El AP en la aparición de etapas culturales.

4. COSMOS TERRESTRE ENCARNADO FRENTE A COSMOS ORIGINAL CELESTE.

La supremacía de la onda celeste frente a la terrestre

   Continuamos refiriéndonos una vez más a los encadenamientos a los que estamos sujetos y de los que hay que liberarse para alcanzar la Libertad Esencial. Vemos ahora que existen “enfrentamientos” entre el Cosmos Original y este mismo una vez encarnado en la vida terrestre.

   Aquél es el trasfondo de la tragedia existencial del hombre, en el que permanece su origen celeste encarnado, pero desvinculado del fluir constante del Cosmos Original. Éste emite mensajes de evolución, que son casi ignorados por la vida humana. Este enfrentamiento lo vamos a referir al cielo cercano del Sistema Solar, que es una parte más conocida del Cosmos.

La resistencia que opone la Tierra a las influencias del Sistema Solar

   En el Cuadro 16 expresamos que el Sol, como cuerpo cósmico preeminente, es aceptado, no sin lucha, por la onda terrestre. El dios Apolo (Sol) gana con la lira, instrumento celeste, el concurso de música a Pan con la flauta, símbolo fálico generador. Éste le pone a Apolo la corona eclíptica, como aceptación del mensaje impuesto por el Cielo, que llevará la vida a la Tierra por medio del Sistema Solar.

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Cuadro 16. Prevalece la onda celeste sobre la terrestre.

   Ahora bien, queda bien expresado en los personajes terrestres, que el resultado se acepta, pero no se asume. Hay pues una resistencia, por principio, de lo que es terrestre a la penetración celeste; físicamente a una acción se le opone una reacción. Esto aviva que nos sintamos muy apegados a los temas terrestres y dejemos a un lado a los cósmicos.

   Una vez que el arquetipo celeste encarna quiere vivir con independencia del dios originario, por lo que se ata a la vida terrestre ignorando la relación celeste; si lo terrestre llega a ser determinante los homínidos se convierten en demonios. Prácticamente no lo advierten y creen que su vida y su comportamiento son los normales; son así. Nuestra tragedia es que ni somos dioses ni somos humanos.

   El homínido cree que está guiado por los dioses, pero no son los originales puros, sino estos encarnados plenos de connotaciones terrestres desviadas; el homínido puede vivir pues en función de los demonios, que él mismo crea, creyendo que son los dioses celestes. Todo esto se puede ver en la antigua sabiduría griega.

  Mostramos en el Cuadro 17 las desviaciones del arquetipo Venus encarnado respecto a Venus celeste, que emerge de las aguas fecundadas por el dios Urano. Decía Pablo en su predicación a los atenienses que aquel dios es equivalente a Dios Padre del Cristianismo.

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Cuadro 17. Venus celestial y Venus encarnada.

   Vivir solo la Tierra sin mirar al Cielo impurifica la Mente. Se malversa así el Mensaje Evolutivo del Cosmos, cegándose el horizonte de la Libertad Esencial.

5. EL MENSAJE DE LOS REVOLUCIONARIOS Y DE LOS TRANSGRESORES NOS ALEJA DE LA LIBERTAD ESENCIAL.

5.1. La mentira del líder revolucionario

   Cuando hay problemas sociales de fondo, como Dictaduras Políticas, aparece entonces como solución la figura del líder revolucionario, que muchos esperan. Éste promete profundos cambios en el sistema social que beneficiaran generalmente a algún grupo del mismo; preferentemente al de la pobreza. Los otros grupos, que perderán con el cambio, reaccionan pudiéndose llegar a la lucha armada.

   Si triunfa la revolución, como desenlace al enfrentamiento entablado, se puede finalmente desembocar en algunos cambios, generándose una sociedad cultural aparentemente diferente. Parece que ha habido progreso, pero nada ha cambiado sustancialmente! Los revolucionarios son solo reactivos del sistema existente; no son creativos.

   Los líderes revolucionarios suelen adoptar las fórmulas sociales anteriores, convirtiéndose en nuevos dictadores. Creían que luchaban contra los opresores, pero lo que hacían era crear en su mente un no-yo de la imagen del enemigo. Cuando éste desaparece, dicho no-yo en la mente del revolucionario se manifiesta pues con las mismas o peores características del antiguo opresor. Los revolucionarios son solo eso, no sirven para gobernar; seguramente por eso decía Lenin, que tras una revolución triunfante, hay que preparar ya la siguiente.

5.2. Promesa y fracaso del transgresor

La transgresión en la misma vida

   La misma vida es la que quiere un nuevo orden con un homínido resucitado del anterior (19,20), cuando aquel orden limitado atenta contra el orden caótico propio de aquélla. La misma supervivencia evolutiva genera entonces al transgresor, que en términos genéticos es una mutación (15,16) propiciada por los virus.

La transgresión como alternativa a la revolución

   No todos se quedan satisfechos tras los cambios realizados por la pretendida revolución. Se puede escuchar en ellos una voz profunda que dice: “ve más allá…”. La vida sigue pues siendo monótona; pero algo substancialmente nuevo empieza a gestarse, hasta que algún día aparece la figura del transgresor.

   Aquél no quiere hacer cambios en el orden (8,9) existente, sino que se desintegre el que ya existe para crear un orden nuevo. El sistema social humano, no obstante, quiere oponerse en principio al transgresor, porque se han vivido ya demasiadas mentiras. Si se descubre entonces que el transgresor es un simple payaso, se ríen de él y lo abandonan a su suerte. Si altera demasiado el orden se le encarcela y si insiste se le mata.

Características del transgresor

   Vemos un ejemplo más del AP en la figura del transgresor. Las v.e se expresan en él de la manera siguiente:

1) Él se cree un ideal (1) que se comunica (3,4) mediante ideas (2) unidas (5) establemente (6), por lo que intenta atraer la atención (7).

2) Está sobre él (1) el orden social (8,9) al que tiene que vencer (12,13). Para ello se ve precisamente en los suplementarios (12,13).

3) Si destruye (13) al orden establecido (8,9) puede resucitar otro nuevo desde el opuesto en 11 (19,20). Necesita, no obstante, la comunión (17,18) de los demás.

El transgresor y el Gobierno Social

   ¿Qué ocurre si lo que cuenta el transgresor se lleva dentro encubierto? Ahora ya no es lo mismo, desaparece la paz; pero todavía queda la posibilidad de que el transgresor sea un farsante. ¡Hay que intentar destruirlo de alguna manera! ¡Todos los hombres tienen sus puntos débiles!

   Algún día, no obstante, alguien sale de su soliloquio, se adelanta y quiere alejarse del círculo social limitador. Al principio todos lo miran con espanto, pero también se quedan confundidos. En otra ocasión se decide otro y después otro y comprueban que no pasa nada y que es bella la libertad social verdadera.

   No les ocurre lo mismo a los que gobiernan el orden establecido; su vida se fundamenta en el miedo colectivo a traspasar la frontera, que limita a la sociedad. Cuando esto ocurre subvierten a la defensa, que es para el Pueblo, y la envían contra él. Intentan cortar el movimiento como sea, pregonando las grandes desgracias que sobrevendrán a los que alteren el orden establecido.

   Los que gobiernan saben su oficio, mientras que el Pueblo ha perdido su sabiduría tradicional. Finalmente lo engañan prometiendo algunos cambios, que nada cambian, y se alían si es necesario con el transgresor, haciendo ver que todo ha sido, como siempre, una mentira más.

Triunfo y fracaso de los transgresores

   ¿Qué ha ocurrido hasta ahora con los transgresores que aparentemente han triunfado? Repiten los mismos esquemas de conducta que sus antiguos opositores, porque lo que llevaban dentro era solo una reacción contra lo existente, de forma análoga a lo que ocurría con el revolucionario. ¡No había evolución humana hacia una realidad superior!

   Los falsos transgresores no son auténticos liberadores, porque son reactivos de lo que ya existe, pero no creativos, que es lo que se necesita. Empatizan la necesidad profunda del homínido de liberarse de sus personajes para que alumbre el yo que se es.

   Aquélla tergiversación no lo entiende el yo que creemos ser y se apropia indebidamente de aquel falso mensaje liberador, desviándose así de su verdadera liberación, que es la de desprenderse de los encadenamientos que ha ido generando el yo.

   Dirige entonces el homínido su ímpetu a la liberación de aquello que le impide a él ser como quiere ser y sigue al transgresor. Cae así en una enorme desviación de su existencia, por la que incluso está dispuesto a morir. ¡Hacen realmente mucho mal los falsos transgresores!

   Desaparece además la necesidad propia de saber y para consuelo se deja en manos de los medios de comunicación. Se marcha también la alegría de vivir y la substituye su compañera la depresión vital. ¡Es necesario vivir fundamentados en nuestro propio pensamiento!

Algunos transgresores históricos

   A lo largo de la reciente historia humana las sociedades del “Homo sapiens” han recibido la influencia de diversos transgresores. Muchos de ellos han vuelto a limitar, no obstante, la dinámica social. A su alrededor se encierran torpemente, como siempre ocurre, los movimientos personales caóticos de casi todos los homínidos.

   El Cristianismo fue inicialmente un gran transgresor, pero se ha ido encerrando a lo largo de su historia en círculos límites dentro del sistema social existente. Se está vertiendo actualmente en problemas mundiales de todo tipo, relegando su función religiosa universal.

   Fueron transgresores históricos: el Liberalismo (19-20), el Comunismo (17-18) y el Nacionalsocialismo (15-16). Todos ellos quedaron finalmente dentro de los límites propios del Estado sin escuchar el verdadero mensaje cósmico de los pensamientos alfabéticos que les inspiraban. No entendieron además el mensaje purificador del pa "Purificación.14", por el que se accede a la Dimensión Cósmica, y en vez de purificarse ellos mismos fueron unos genocidas con sus enemigos “purificándolos”.

El transgresor islámico

   Con una situación transgresora distinta está apareciendo el Integrismo Islámico. Éste emerge desde “Purificación.14” en la Dimensión Social, pretendiendo “purificar” a la cultura occidental, que ya no tiene creencias superiores.

   Es análogo a lo que hiciera el Nacionalsocialismo; “ambos transgresores” buscan algo cósmicamente nuevo, que destruya también al orden existente. Se trata como siempre de un nuevo transgresor, que se quiere consolidar desde el Estado Islámico. No se llegará así a establecer la Cosmosociedad, que se alcanza desde la Dimensión Cósmica.

Mis escritos son transgresores

   Hay que promover un gran entendimiento voluntario entre todos los Estados de la Tierra o la Energía Cósmica mal encarnada nos destruirá masivamente. A dicho fin se dedican mis escritos, que son transgresores del orden social existente.

   La Cosmosociedad no es ni una sociedad nueva ni una sociedad renovada de la existente. Emerge de lo más profundo del ser humano, donde se encuentra ahora velada. Estoy seguro de que es la única vía por la que la Humanidad tiene que caminar para prolongar su existencia en la Tierra.

6. LA PURIFICACIÓN DE LA MENTE PARA ESCUCHAR EL MENSAJE CÓSMICO DE EVOLUCIÓN.

   Todo lo que vamos a decir seguidamente está explicado con más detalle y amplitud en la Parte Tercera del libro APyCS.

6.1. Amor a la Verdad y Discernimiento en la Purificación

Mirar la mente

   Todos los personajes hay que mirarlos en atención en la mente, como quien ve algo que le es ajeno. Hay que contemplarlos así: sin implicarse y viendo cómo funcionan. Lo más normal es que, al cabo de algunos segundos, la mirada en atención desaparezca y que el yo se identifique con el personaje que estaba mirando.

   Según va cesando la identificación, el yo va perdiendo el subrayado y se dice: “yo leo el libro”. En este caso “yo” comprueba que no lee el libro, sino que algo por medio de él mira que “se lee el libro”. Se pasa así con pureza a otro pensamiento nuevo y no quedan, por tanto, residuos en la mente. Cuando la desidentificación se vive ya como algo estable, yo se va transformando en yo, que es el eje de la mirada.

   El Amor a la Verdad es lo que nos ilumina para querer ser libres y recuperar la identidad perdida. El Discernimiento es el que permite distinguir en la mente y el que separa en ésta a los encadenamientos con los que se identifica el yo.

Ausencia de intencionalidad personal

   El yo se caracteriza por su intencionalidad en la acción; siempre actúa por algún motivo, el cual le lleva a otro y así sucesivamente. No hay que tener, por tanto, ningún tipo de intención mentalizada en la búsqueda de la verdad; solo sentir la necesidad de la liberación como una llama en el corazón.

   Es la verdad la que quiere manifestarse y nos presiona desde su encierro. Hay que mirarla, abrirle el camino hacia nosotros mismos viviendo su vibración y escuchando su palabra en la mente que se va purificando. Pacientemente se la deja así operar una y otra vez.

6.2. La vía de liberación

Estados de actuación

   Es el yo el que ha creado sus sombras y sus personajes, sobre todo como autodefensa, con la energía-amor-inteligencia que tiene disponibles. No se va entonces a desprender sin más de aquellos, que son él mismo. Sabe que tiene que reorientar su vida, pero intentará toda clase de subterfugios para mantenerse como básicamente es; no dudará en autoengañarse como ya tiene por costumbre. Hay que partir de que hay una llamada interna que le dice: ¡basta ya!

   No hay que intentar que el yo reprima a sus personajes con esfuerzo mental, con ritos religiosos o con técnicas espirituales, porque los personajes se autodefienden y se enraízan más. A continuación te muestro dos vías muy conocidas por los que se inician en la vida espiritual, con las que puedes comenzar en la separación de tus sombras.

Primera vía

   La primera vía consiste en mirar, en estado de meditación y con ausencia del yo, a los personajes y a todos los contenidos mentales perturbadores que van apareciendo, desde la luz de tu mirada interna, y ver que solo son representaciones en la mente. Se produce entonces la desidentificación de forma espontánea, sin que el yo fuerce nada.

   Aquella postura en la que la mirada ve como diferentes de sí misma a todas las representaciones mentales que mira, has de mantenerla en la vida diaria. Al principio requiere atención, pero después se convierte en algo natural. Si pierdes amigo lector esta postura, la restituyes sin contrariarte, porque “Purificación.14” del Alfabeto del Pensamiento te ayuda a purificar el yo.

Segunda vía

   Una segunda vía es mirar en vivo a los personajes, cuando suplantan al yo en cualquier circunstancia, como cuando eres lo siguiente: miedoso, colérico, trepante, piadoso, “buenista”, cuidadoso, etc. Esto te exige plena atención y discernimiento, porque tienes que seguir comportándote así: “dominado” por el personaje, pero simultáneamente viendo desde la mirada interna como meros contenidos mentales al yo, al personaje y al no-yo correspondiente a aquella circunstancia vivida.

⃰ Método Zen

   He comprobado que la vía anterior es muy efectiva, la cual se completa con la de mirada a la respiración del método Zen. Hay que estar relajado en una situación cómoda y mirando a la inspiración y a la espiración, viendo como el aire entra en los pulmones y como sale al exterior. Al principio es la mente la que mira a la inspiración y la a espiración como contenidos suyos, pero en una etapa posterior es la mirada interna la que los ve desidentificándose, por tanto, de ellos.

Atención para que el yo no se apodere de la naciente realidad tiñéndola

   Has de tener un especial cuidado, como ya sabes, para que el yo no se apodere de la luz, que va apareciendo, y recubra con ella a sus personajes, convirtiéndolos en demonios. Éste es el caso de los que embellecen el “mal” y así extravían a los que les escuchan, que es cómo se comporta Iblis (Diablo) según el Koran. Un ejemplo es la falsa bella mirada de los “buenistas”, a la que es necesario reconocer para no ser engañados.

Liberación de todos los personajes

   Hay personajes que gustan y otros que se rechazan. No solo hay que desidentificarse de estos últimos, sino que también hay que realizar la liberación de los personajes que creemos que son buenos, aunque produzca desencanto. Todos los personajes tienen la misma naturaleza; todos obscurecen al yo y nos cierran el camino hacia la libertad.

   Si alguien se identifica con la ira y le desagrada ser visto así, pondrá mucha voluntad para desidentificarse del personaje irascible. Generalmente no se hace como se está diciendo aquí, sino forzando al yo, con lo que éste se recrece con la energía mental que se le aplica.

   Si después de mucho esfuerzo, en cambio, alguien consigue una meta social con la que se identifica, difícilmente querrá liberarse. Se resistirá y se dirá lo siguiente: que lo hará más tarde, que le ha costado mucho llegar ahí y ¡que ahora que lo está saboreando! Se trata en este último caso, como en todos, de más de lo mismo en la mente. Aquél es también otro personaje del que hay que desidentificarse, aunque resulte más difícil.

Amor a los personajes

   Los personajes han sido creados por el yo, con todo nuestro amor personal hacia nosotros mismos. Son afectividad y amor cristalizados, que por retroacción se vuelven defensivos. Hay que entenderlos y aceptarlos como si fueran niños mal criados, aunque efectivamente puedan llegar a ser muy crueles con nosotros mismos y con los demás.

   Los personajes son fruto de toda una vida personal de dedicación a ellos y recogen también muchas experiencias aceptadas de la Humanidad; no se van a esfumar, por tanto, por un simple deseo. Se necesita tiempo y perseverancia, pero el fruto es la Libertad Esencial de yo que se desprende de las cadenas de yo, lo que se manifiesta con luminosidad creciente.

La transformación de la mirada

   La mirada interna cambia, se hace más limpia y la visión es más en abanico. Todo sigue en el mundo que observamos aparentemente igual, pero la óptica de nuestra mirada es sustancialmente distinta. Se comprende la totalidad sin realizar apenas análisis y los demás nos miran sin entendernos y sin poder encasillarnos como ellos quisieran, para tranquilizar así sus mentes retrógradas. Posiblemente se puede ser rechazado, como el patito feo, y además incluso con agresión.

   Esta nueva mente personal se refleja en la del “otro”, si también está buscando la liberación, y no es entonces tan necesario el diálogo con palabras sonoras. Éstas se ven ahora estériles, como una mentira que era doblemente aceptada. Sin percibirse apenas, la Mente Colectiva también va siendo distinta.

6.3. La verdadera libertad: “yo soy yo”

Silencio y ser

   Va apareciendo así nítidamente la mirada interna purificada, que es silencio que mira a distancia lo que aparece en la mente, que se experimenta como irreal. Esta mirada no se implica en lo que en ella se ve; es multidireccional y se observan como puntos ajenos los contenidos mentales.

   La mirada interna es el observador que observa lo observado, lo que se muestra trinitario. Finalmente, con ardiente deseo de liberación y Discernimiento, desaparece la trinidad irreal de observador, observación y observado, quedando únicamente el ser en sí o Atman, que es manifiesto por el humano libre de todo aquello en lo que se encadenaba.

   Aquello no lo entiende el yo y cree absurdamente que es él, quien puede alcanzar el Atman o Ser Individual, que también es Brahman o Ser Universal. Es cuando el maestro le dice a su discípulo: “Eso es Brahman y eso eres tú”, pero este “tú” no es el yo torpemente espiritualizado sino el Atman en el discípulo.

   Todo lo anterior se suele explicar con un ejemplo. Si suponemos un ánfora, lo que está dentro (Atman) es como lo que está en el exterior (Brahman). Si se rompe la vasija “liberación de las limitaciones”, Atman coincide con Brahman.

Precauciones

   Todo lo que se está diciendo no puede ser dirigido por el yo, porque algunas veces se sentirá molesto o en peligro, e incluso intentará engañar o disuadir. Además, sabemos que el yo es intencional, siempre que hace algo es por algo; ser libre no es lo que quiere el yo, puesto que él está hecho en base a los propios encadenamientos, que él mismo crea.

   Tampoco puede ser dirigido verdaderamente por “otro cualquiera”, puesto que de hecho será su yo quien lo haga y al que intentará atraer a sus potenciales discípulos. Hay que tener cuidado con la voracidad espiritual de muchos guías; pero sobre todo con nuestro personaje del niño, que siempre está dispuesto a entregarse a quien lo cuide, aunque sea con engaño.

   Se ve muy bien quién es el que dirige el proceso, cuando se cuenta la experiencia a alguien. Si en el diálogo se pronuncian las palabras: “yo” o “mi guía o gurú”, lo más normal es que nos estemos engañando y que esté empeorando incluso el estado inicial. Se repite una vez más, que los verdaderos guías son el Amor a la Verdad y el Discernimiento.

Resolución

   El resultado final es la Libertad Esencial, aunque ésta puede ir apareciendo con diversos resultados en la mente. Algunos personajes pueden desaparecer porque ya no son necesarios, como los que son nutridos por los miedos; otros permanecerán readaptados, ya que pueden ser útiles para la supervivencia, como ocurre con ciertas destrezas que se han aprendido para mantenerse en este mundo de objetos.

   Siempre cesa, no obstante, la identificación y el yo se va tranquilizando cada vez más y los personajes que subsisten pasan a ser amigos para el “yo”, cuando se va quitando el subrayado. Se entiende entonces en sí misma la expresión de Yahvé a Moisés: Yo soy el que soy. Se expresa este estado final en el Cuadro 18.

Purificación de la mente mediante Preguntas y Respuestas

   También para la Purificación de la Mente se utiliza la vía de Preguntas-Respuestas, que aparece en APyCS. Cada pregunta se anula con su respuesta y queda la realidad interna que es. Lo esencial no es la información que se muestra en la pregunta y su respuesta, sino el estado de atención y de liberación con el que se pregunta y se responde. Se consigue también, con los múltiples ejemplos, entender mejor el Alfabeto del Pensamiento.

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Cuadro 18. Yo soy el que soy.

6.4. Los virus y la Purificación de la Mente

La naturaleza de los virus

   Como ya expliqué en tres artículos anteriores, la influencia celeste actúa sobre la célula engendrándose los virus, que son considerados científicamente beneficiosos y necesarios para la evolución humana; sin ellos la vida se estancaría y moriría. Ahora bien, la célula no la reconoce como tal por haberse desviado de la vida Cielo-Tierra, motivado por la mente humana decadente del yo y sus personajes.

   Si el virus es significativo de mutación de especie humana, como es el caso del Sars-Cov-2, que está animado por potentes fuerzas cósmicas, mientras que la célula lo está por una mente que opera sobre un cuerpo también en decadencia, se entabla entonces una “lucha” desigual en la que prevalece el virus.

¿Cómo se recoge la influencia beneficiosa de los virus?

   Los virus están siempre ahí propiciando la evolución cósmica humana. No van a desaparecer sea cual sea el método por el que los homínidos quieran “combatirlos”, bien utilizando fármacos o bien vacunas, que pueden ser soluciones efectivas solo a corto plazo.

   Así como la influencia celeste varía según lo hace el cielo, también el virus, ligado al mismo cielo, muta adaptándose a dicha variación. En cambio, la célula no lo hace, porque la vida humana funciona casi con total apego a la Tierra y olvidando el Cielo; no puede recoger entonces la célula la influencia celeste.

   La solución pues a largo plazo para asimilar los virus es la purificación del yo y de sus personajes, que se alcanza con la Libertad Esencial. La vida y la célula recogerán entonces limpiamente el impulso cósmico evolutivo que se transmite en el mensaje celeste de los virus.

7. REPRESENTACIONES DE LA LIBERTAD ESENCIAL.

Información adicional sobre Perséfone o Dimensión Absoluta

   Estaba Perséfone en un prado con otras vírgenes. Emerge entonces de la Tierra Hades griego o Plutón romano y la rapta introduciéndola con él en el seno de la Tierra. Su madre Deméter ve el rapto y no interviene, pero después se queja a Zeus (Júpiter romano). Éste le contesta que no puede hacer nada pues su hermano Plutón reina en lo profundo. Esto nos sugiere que las violaciones que hace el “Homo sapiens” no se solucionan solo con leyes (Zeus).

   Está pues de acuerdo Deméter con el rapto de su hija virgen Perséfone, para que la semilla entre en la Tierra; pero tiene que volver a ella como nueva espiga (Deméter) pudiendo permanecer en el Hades mientras dura el barbecho.

   Queda pues así explicado que Deméter-Perséfone representan la eterna secuencia Fecundación-Virginidad-Fecundación…, que se manifiesta en la Agricultura, pero extensible cósmicamente. Ambas eran supuestas como una sola deidad, como se ve en el Cuadro 19. En este fenómeno absoluto tiene que enraizar la mujer terrestre con un femenino nuevo, para que la evolución humana continúe tras el “Homo sapiens” con el siguiente homínido conocido como “Homo intelligentia”.

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Cuadro 19. Imagen de la Dimensión Absoluta.

CANTO A LA MADRE-VIRGEN UNIVERSAL

Creo que mi vida nace en ti,

¡más allá! en la entraña del cielo,

que encubre virginal el velo

de tu sueño sideral de mí.

Me mueves sin limitación.

Me miras en mi mirada.

Sé que siente tu corazón,

mi vida de ti desviada.

Si de mí, tu semilla germina,

yo de la tierra me desprendo.

Resucita así mi alma en divina,

su fuego en tu seno consumiendo.

Eres tú Virgen de mí,

Madre de todo en ti.

Inspiración en la Dimensión Absoluta de donde mana la Libertad Esencial

   El símbolo adoptado para Perséfone o DA está representado en branas en el suelo de la Capilla Sixtina, en donde se elige Papa; ver Cuadro 20. Si la mirada de los cardenales, sintiendo humildad, la dirigen al suelo buscando inspiración, se levanta un toque de atención de la DA para la honestidad de su voto en la elección de Papa.

   Si su voto es honesto, con la mirada en la imagen, lo será entonces absolutamente; pero si es malintencionado lo será también entonces absolutamente. He aquí una prueba que Miguel Ángel les dejó a los cardenales cuando eligen Papa.

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Cuadro 20. Símbolo de Perséfone en la Capilla Sixtina.

Voluntad creadora y pureza humana

   En el Cuadro 21, la luz de las fuerzas originales creadoras es transmitida por el ángel o vibración esencial a la mente humana purificada, que así queda abierta a la Libertad Esencial. Es posible entonces la generación de una humanidad nueva, pues la que, en principio fue creada con Adán y Eva, se ha desviado de la Voluntad Creadora.

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Cuadro 21. La acción creadora actúa sobre una virginidad original.

Las dos banderas de la nueva humanidad en la Tierra son absolutas

   Las dos figuras superiores del Cuadro 22 son el haz y el envés de una bandera. En la primera se supone la difracción de la luz al formar un agujero negro. En la segunda tenemos el símbolo absoluto de Perséfone, que como vimos en el Cuadro 11, coincide con el que la Teoría de Supercuerdas supone que generó nuestro Universo Espacio-Tiempo.

   La bandera que se forma con las otras dos figuras inferiores recoge ya algo ahora inconcebible para los homínidos actuales. Son branas de multiversos paralelos, pero que al superponerlas formando las 2 caras de la bandera se anulan entre sí. Queda la NADA o SILENCIO como realidad esencial originaria, lo que coincide con la Filosofía Oriental.

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Cuadro 22. Universo y Multiversos en las 2 banderas.

Himno de la sociedad nueva Cosmosociedad

   Después de haber “volado” por Multiversos tomamos tierra y recogemos el Himno de la Cosmosociedad. Éste no es exultante como los himnos patrióticos que exaltan a las Masas; viene libre desde lo profundo.

HIMNO DE LA COSMOSOCIEDAD

(Ejemplo del Alfabeto del pensamiento).

Marchemos todos siempre unidos,

con antorchas en los brazos erguidos,

sintiendo desde el alma sin recelo:

Viva ……, (El nombre del país donde se canta)

Viva la Tierra y

Viva el Cielo.

Brillará, en la luz del Sol lejano,

el fuego original encendido en mi mano,

prendiendo en mi corazón con desvelo:

Viva la Gente,

Viva la Tierra y

Viva el Cielo.

Soñaremos en la Cosmosociedad,

que vive en comunión y en equidad.

Gritemos hermanos y con anhelo:

¡Vivamos la Tierra mirando al Cielo!

¡VivalaCosmosociedad!

   Hay un gran silencio, acompañado por una música profunda y suave; se escucha una voz que dice:

La semilla humana así ungida

disemina en el universo su vida.

Manifiesto transgresor que transmite la Libertad Esencial

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Cuadro 23. Manifiesto de la Libertad Esencial.

   Termino, querido lector, dejándote con la contemplación de este Cuadro.

   Afectuosamente, Jesús.